¿Qué ocurre con los salmones en las piscifactorías?
La respuesta es que su dieta no incluye crustáceos. Los salmones criados en cautividad suelen alimentarse de piensos que incluyen aceite y pasta de pescados más pequeños, almidón de maíz, grasas animales o levadura y soja transgénicas. Esta dieta hace que la carne de los salmones de piscifactoría sea de un color gris claro semejante a la de otros peces. El color rosa lo elige la empresa que cría a los peces mediante suplementos alimenticios.
Astaxantina natural y astaxantina sintética
Uno de los puntos más controvertidos de la astaxantina es que existen dos versiones de la sustancia. La primera se obtiene precisamente a partir de cáscaras pulverizadas de diversos crustáceos. La segunda se sintetiza en laboratorio. Esta segunda astaxantina se conoce como ATX- dimethyldisuccinate (Astaxantina - Succinato de dimetilo) y es la que muchas compañías comercializan para teñir la carne de los salmónidos, como es el caso de CAROPHYLL® Stay-Pink. Abel Mariné deja muy claro que no hay diferencia entre la astaxantina natural y la artificial siempre que esté bien purificada.
Efectivamente, la Autoridad Europea en Seguridad Alimentaria (EFSA) se pronunció sobre este asunto en 2014. En un estudio publicado en junio del año pasado, la EFSA determinó que la dosis máxima permitida de astaxantina sintética (Astaxantina - Succinato de dimetilo) utilizada como suplemento alimentario en salmónidos y crustáceos debía ser de 100 miligramos por cada kilo de pienso.
Aunque la práctica de teñir los salmones de piscifactoría no es probablemente la peor que podemos encontrar en la cría de peces, en Estados Unidos, y a raíz de una demanda interpuesta en 2003, la ley obliga a las granjas a determinar en la etiqueta si la carne de salmón está coloreada. En otros países no se requiere esta distinción.
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